Prevención de Lumbalgias en el Cuidador o Familiar

La manipulación manual de cargas o manejo de cargas es una tarea bastante frecuente en el sector sanitario o cuidado de personas.  La manipulación manual de cargas cualquier operación de transporte o sujeción de una carga por parte de uno o varios trabajadores, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el desplazamiento, que por sus características o condiciones ergonómicas inadecuadas entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores o cuidadores o familiares. Por ejemplo: Desplazamiento lateral del anciano encamado en la cama o transferencia del anciano silla a cama.

La manipulación manual de cargas es responsable, en muchos casos, de la aparición de fatiga física, o bien de lesiones, que se pueden producir de una forma inmediata o por la acumulación de pequeños traumatismos aparentemente sin importancia.Las lesiones más frecuentes son entre otras: contusiones, cortes, heridas, fracturas y sobre todo lesiones músculo-esqueléticas. Se pueden producir en cualquier zona del cuerpo, pero son más sensibles los miembros superiores, y la espalda, en especial en la zona dorsolumbar.

Las lesiones dorsolumbares pueden ir desde un lumbago a alteraciones de los discos intervertebrales (hernias discales) o incluso fracturas vertebrales por sobreesfuerzo. Estas lesiones pueden tener larga y difícil curación, y en muchos casos requieren un largo período de rehabilitación, originando grandes costes económicos y humanos, ya que el cuidador o familiar queda muchas veces incapacitado para realizar su trabajo habitual y su calidad de vida puede quedar deteriorada.

Desde el punto de vista del cuidador, el dolor de espalda está asociado a dos factores: el transporte y manipulación de cargas y la repetividad de movimientos. En cuanto al  transporte y la manipulación de cargas, se debe tener en cuenta que el ambiente domiciliario no está adaptado para personas con discapacidad por ejemplo: camas de altura no regulable, etc.

En cuanto a la repetividad se debe tener en cuenta que las tareas se deben efectuar muchas veces y durante muchos días, lo que implica fatiga muscular que provoca sobrecarga con el consiguiente dolor y que puede producir lesiones importantes. Otro factor importante a tener en cuenta es la falta de formación específica o una formación deficitaria en técnicas de transferencias.

LAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN  A ADOPTADAR:

La manera más eficaz de combatir un problema es evitarlo antes de que se produzca. Por eso, el establecimiento de una serie de medidas preventivas  es la piedra angular de una política destinada a reducir y eliminar las lesiones de espalda.

Sin duda, la mejor y más recomendada medida de prevención es evitar la manipulación manual de personas. Se realizará usando o utilizando ayudas mecánicas por ejemplo grúas, que asumen la mayor parte de la carga generada en la movilización . Las ayudas mecánicas son el elemento principal para realizar las grandes movilizaciones de los pacientes. Una manipulación con ayudas es más segura y cómoda, tanto para el trabajador que la realiza como para la persona que es movilizada. Pero hay ocasiones en las que es imposible el utilizar las ayudas mecánicas para la movilización de personas por ejemplo por que no se dispone de una grúa en el domicilio o en aquellas situaciones que no se puedan usar ayudas mecánicas por ejemplo: Al reacomodar a una persona en el sillón, etc.

También en dicho caso se puede solicitar o pedir ayuda de otras personas si el peso de la carga es excesivo o se deben adoptar posturas incómodas durante el levantamiento y no se puede resolver por medio de la utilización de ayudas mecánicas.

Es importante realizar formación en técnicas de movilización manual de personas o MMP.  Estas técnicas son importantes en aquellas situaciones que no se puedan usar ayudas mecánicas por ejemplo: Al reacomodar a una persona en el sillón o la cama, cambios posturales en cama o sillón, etc.

Los principios básicos para la realización de una correcta MMP son:

a – Mantener la espalda recta y mantener el mentón metido.

b- Flexionar las rodillas.

c- Separar los pies para proporcionar una postura estable y equilibrada para el levantamiento, colocando un pie más adelantado que el otro en la dirección del movimiento.

d- Sujetar a la persona próxima al cuerpo.

e- De nada sirve intentar una manipulación si falla lo más importante, la zona de contacto con el paciente. Es importante conocer para cada técnica de movilización el mejor agarre posible y alguna variante por si fuera necesario.

f- No girar el tronco ni adoptar posturas forzadas.

g- Solicitar ayuda de otras personas si el peso de la carga es excesivo o se deben adoptar posturas incómodas durante el levantamiento y no se puede resolver por medio de la utilización de ayudas mecánicas.

h- Usar la vestimenta, el calzado y los equipos adecuados. Por ejemplo: Un calzado inestable (por ejemplo, unos zuecos o unos zapatos de tacón) podrá provocar que el trabajador pueda tropezar durante sus tareas. Un calzado que no proporcione un adecuado acoplamiento con el pavimento y no tenga una suela suficientemente antideslizante podrá dar lugar a resbalones y caídas del trabajador que incrementarán considerablemente el riesgo de lesión, etc.

Ejemplo técnicas de movilización manual de personas:

Transferencia silla de ruedas a sillón:

Se agarra al paciente de la cintura y se le levanta con la inercia del asistente, al echarse hacia atrás y estirar las piernas. Es una movilización muy segura y estable.

Si el paciente se cayera, se le sujeta traccionando de su cintura hacia nosotros y flexionando las piernas para establecer una buena base de apoyo. Se le controla con la presión en la cintura y la flexión de la rodilla. Se realiza el movimiento en diagonal hacia atrás y con la espalda recta.

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